viernes 8 de enero de 2010

Peticiones


Agárrame fuerte y estréchame entre tus brazos. Y regálame tus besos,
esos que repartes por mi cuerpo y mis labios mientras me aprietas con
fuerza, como si temieras que pudiera escapar en ese mismo instante.
Para que pueda recordar besos que me traen sabor a comienzos y a
ilusión. Besos cargados de sueños de futuro, de esperanzas. Aquellos.
Regálame también tus ojos. Para que pueda devolverte un mundo de
miradas. Miradas llenas de sonrisas, de alegría, de pasión. Dame tus
ojos recorriendo cada curva de mi cuerpo desnudo, para que pueda
sentir tu deseo en ellos y encender el mío. Y dame un poco de tus
manos, paseando a la par que tus miradas por mi piel. Y así cuando tus
miradas, tus manos y tus labios se junten en mi cuerpo y mi corazón
empiece a latir con fuerza, me sentirás completamente tuya.


Dame la fuerza de tu sexo. Déjame posar mis labios sobre él,
acariciarte sin prisa, sintiéndote tan cerca, sintiéndote tan mío.
Quiero abrazarte, llenar mi boca de ti, calmar mi hambre y mi sed,
escucharte. Quiero y necesito que tu voz acalle cualquier otro sonido.





Regálame el deseo de tu sexo, regálaselo al deseo que llena mi cuerpo
e invade mi alma, y tras él poder ocultar temores y dudas. Déjame
sentirte en mi interior como si nunca pudieras dejar de estarlo, para
que pueda olvidar que en algún momento hemos dejado de ser uno para
convertirnos en dos, uno inalcanzable otro incomprensible. Volver a
sentir que nos une un mismo destino y que el camino que cada uno
tenemos por delante es inexorablemente uno sólo.





Déjame refugiarme entre tus brazos esta noche porque cuando me abrazas
y siento tus caricias, soy capaz de olvidarme de todos los silencios y
todos los vacíos. En esos momentos y por mucho que me busque, la
maldita soledad no es capaz de encontrarme.



domingo 27 de diciembre de 2009

Tu lengua




Tu lengua, coqueta y melosa, resbala sobre mi sexo erizándome la piel mojando con tu saliva esa fruta que se yergue para ti, pidiéndote más,de ti siempre quiero más.


Mi boca busca ansiosa tu cuerpo mordiéndote la piel, llenándome con tu sabor. Me gusta, me gusta sentir como me haces el amor mientras follamos y tus ojos brillan por el deseo que te produce mi cuerpo. Me arrastro al placer que me produce estar entre tus brazos ofrecida a ti y sacias tu sed bebiendo la dulzura de mi cáliz, mientras, hambrienta,como de ti.


Ese éxtasis que llega cuando no podemos más me llena de tu leche, jugo caliente que derramas en mí. Tu deseo se parte en mil pedazos haciéndome volar a tu lado, cruzando el cielo a nado, deleitándonos con un dulce orgasmo…



martes 22 de diciembre de 2009

Y me sorprendiste.

Encontraste el momento
y me sorprendiste
por completo, sonreí..
Sentía ese hormigueo
caracteristico cuando me pones
y como el calor se esparcia
por toda la piel de mi cuerpo
una flor, la más hermosa
cuando la necesitaba más
la pusiste entre mis dedos
y te quise comer alli mismo




llenar tu cuerpo de besos

pero no era lugar, ni momento
asi que respire profundamente
con mi corazon latiendo frenetico
casi se me salía del pecho
tomaste mi mano y la besaste
me tomaste por la cintura después
me sacaste de aquel local humeante
y me trajiste hasta aquí.
Desnudaste todo lo que soy
mi cuerpo y mi alma eran tuyos
solamente para ti..
y mis areolas, erizadas te mostraban
clara, muy claramente
lo que me hacías sentir
tumbada sobre la cama
desnudo también ante mi
tomaste mis piernas abiertas
y te alojaste en mi
de sopetón, y con tantas ganas
que arrancaste un gemido de mí
sintiendote, dentro, tan dentro
que formabas parte de mi
empujabas con ternura
pero con pasión reprimida
lo notaba, y lo notabas
porque te bañaste de mi
y ya no podia parar
encerrandote entre mis piernas
hurgando en mi intimidad
tu instrumento insaciable
lograba hacerme flotar
gemia, jadeaba, susurraba
clavaba mis uñas en ti
y arqueaba mi espalda
ofreciendote el paisaje
de mi cuerpo entregado



llena, muy llena de tí.
Y tras muchos más besos
y caricias exploradoras
notaste como temblaba
y me agarraste con fuerza
para que no me escapara,
me retorcía, y ya, gritaba
no lo podía reprimir
el orgasmo me recorría
y sacudía con fuerza
ululando de placer sentido
me aferré más a ti
y te bañe aún más
mientras tu regabas mi sexo
sendiento, anhelante de tu elixir
me derrumbé como una marioneta

entre estertores involuntarios
y una sonrisa feliz
se dibujaba en mis labios


jueves 17 de diciembre de 2009

Agonía de placer.

Quiero recorrer tu cuerpo con mi boca
sentir con mis labios tu cuello
ver tu sangre derramada
probarla y hacerte sólo mío
ver tu cara de dolor.




Excitarme con tu agonía
sentir tu corazón alterado;
hacer que me tengas miedo

tomar con mis manos tu cuerpo moribundo
y hacerte el amor sin compasión.





martes 15 de diciembre de 2009

Silencio

Empiezo a disfrutar simplemente observando como retiras la sábana que me cubre y te dedicas por entero a contemplarme. Tu sonrisa no es más que la continuación lógica de tu mirada. No decimos nada, ni nada hace
falta decir, porque hay momentos en que sobran las palabras. Acaricias mis piernas de manera tan suave que siento crecer mi ansia en cada uno de mis rincones. 


 Rozas el lado interno de mis muslos con la yema          de

tus dedos, y poco a poco ésos se aventuran hasta el mismo centro de de mi sexo. Y en este instante, quisiera tener en mi mano el poder de un dios del tiempo para convertir los segundos en minutos y los minutos en horas.


Pero no puedo y tus manos progresan por mi cuerpo y se detienen en la curva de mi pecho que suavemente aprietas arrancando jadeos de mis labios a la vez que lo tuyos se apoderan de mi rostro, de mi boca y de mi cuello. Callas, pero tus suspiros me dicen te deseo. Me estremezco y mis manos que víctimas de la ansiedad se deslizan por tu espalda te contestan un te deseo.

Ahora son tus labios los que se pierden por mis piernas, buscando la humedad y el calor de mi sexo. Y enmudezco porque es mi anhelo quien te habla y al que das forma con besos impregnados de deseo. Tu lengua se desplaza por mis pliegues abiertos por tus dedos. Y me llenas de sueños y verdades. No es necesario mucho más para que entres en mi cuerpo ya que solo sigues la ruta del deseo. Y así, prisionero
consentido de mis piernas me entregas la fuerza de tu cuerpo, hasta que todo acaba y te dejas caer sobre mi pecho, piel con piel, labio con labio.




Y no hemos dicho ni una sola palabra.


sábado 12 de diciembre de 2009

Cariño, tengo ganas




Cariño tengo ganas de follarte, pero no de cualquier forma, vamos a
follar con pasión, desliza tu polla entre mis muslos que abriré para

ti y arremete en mi coño atravesando mis sentidos para llenarme con tu
sexo grande y gordo.

Siento como tu dureza navega en el centro de mi
humedad deseando llegar a puerto y deshacerse en mil estremecimientos
abriéndose paso entre los gemidos que salen de nuestros cuerpos.


Agarras mi culo con fuerza mientras vienes y vas mordiendo mis pezones
que se empitonan para ti.

lunes 7 de diciembre de 2009

Puta y zorra , zorra y Puta

Hoy tengo un día de esos que solemos llamar "raros". Lo curioso es que cuando me siento así mi necesidad de follar crece por segundos, se altera mi líbido hasta límite insospechados y entro en la espiral de buscar una presa, para saciar mi hambre.


Acabo de salir de la ducha.


Me fascina meterme en la bañera a tope de espuma y subir mi pelvis, verla asomarse através de agua. Le hablo y le digo que esa noche vamos a jugar a ser malas.


Agarro mi maquinilla y despacio, como un ritual, voy eliminando cualquier vestigio de vello. Hoy tiene que estar limpio, liso, nítido.


Siempre me gusta dejar una línea de vello, pero hoy no. Hoy quiero ser muy puta, tener mi coño de zorra expuesto para sacar de él lo que me da la vida: su semen.


Hoy sere yo quién le folle su culo mientras el se masturba a cuatro patas, hasta que no quede una gota de esperma en su escroto.


Con el llenaré el dildo del arnés y sentirá el calor del semen en su ano.


Hoy la puta va a ser la maestra de mi macho. Hoy mi macho será mi zorra. 






Cuando su culito esté lleno de su propio semen, le ordenaré que se gire.

Un 69 perfecto.

Dos lenguas jugando en nalgas ajenas, lamiendo el placer de dos animales en celo.